Tu puta madre.

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No hay mucho que decir. Soy una persona, más bien otro idiota más que no sabe que hacer con su vida y prefiere contarla por aquí para no tostarle la oreja a un sólo individuo. Si puedo dar por culo a más uno a la vez, ¿por qué no hacerlo?

miércoles, 26 de febrero de 2014

Sueño, Pesadilla, 26/02/2014 18:3x

"¡No me lo puedo creer! Hay vecinos nuevos, se mudaron hace ya un tiempo por lo que parece, es increible que haya gente nueva en este bloque de pisos, pensé que ya no existía ningún piso libre, que estaban todos ocupados." - Me decía en semi-euforia a mi mismo a medida que entraba por el portal con mi madre, ibamos a saludar a los nuevos inquilinos, joder, no siempre se ven caras nuevas por aquí, ni siquiera sabía de la existencia de esa familia, nunca nadie antes había hablado de ellos en la comunidad, ni tampoco los habíamos visto nunca, ergo, mi madre decidió ir a visitarles, a saludarles como buena mujer que es, y yo decidí acompañarla, tanto tiempo en una habitación estando enfermo de gripe me agobia, y ya que estoy bien pues mejor no dejar a la mujer sola, siempre es agradable tener algo de compañía, aunque sea la mía.


( Ah, por cierto, así como dato interesante, me llamo Xisco, 16 años, vivo en un pueblecito casi en el centro de una isla llamada Mallorca, resido en el nº56 de una calle alejada del centro, primer piso, comparto terraza con un cabeza de familia muy amable, Rafa, vive en el lado derecho del patio trasero, después de una pared en la cual, solo levantando un poco la cabeza, puedo ver por encima y saludar al hombre que reside la vivienda.)

Entramos hasta el final del pasillo del entresuelo, pasando de largo una puerta rústica de acceso al garaje  y un pequeño cuadro de contadores tapado por un trozo de madera , hasta llegar a tres escalones, que daban paso al frente a una puerta de lo que parece ser una vivienda sin dueño, no hay señales de ningún cartel indicador, ni nada, seguimos andando, despues de pasar otros tres escalones que continuaban a los anteriores, y daban, de nuevo, a otra puerta sin dueño, pensé que era un tanto extraño, pero tampoco me paré a pensarlo mucho ya que el peso que el ambiente lúgrube de aquellas escaleras ponía sobre mis hombros tampoco me dejaba pensar, sorprendentemente no había ningún interruptor para encender ninguna luz, tampoco había lámparas en las paredes, lo único que las iluminaba era la luz que atravesaba el cristal de la puerta por la que entramos, seguimos andando un poquito más.


Pasados varios interminables minutos de subir, y subir, llegamos al primero piso, no entiendo como nos pudo costar tanto esfuerzo llegar hasta allí, tal vez fuera el peso sobre los hombros que nos propinaba esa tétrica semioscuridad. Como sea, el dedo de mi madre se apresuró impaciente a apretar el timbre de la puerta, que otra vez, no tenía ningún tipo de cartel que mostrara la identidad de sus dueños. Tras un sonido estridente y varios segundos después, una mujer, de aspecto fresco y agradable, con un vestido de campana color amarillo limón, nos abrió la puerta, a sus pies se encontraba un niñito de lo más adorable, saludándonos con la mirada al unisono que su madre, solo que ella, lo hacía con palabras, las cuales, ni siquiera recuerdo ahora mismo. Dimos un paso y atravesamos la línea que separaba las tinieblas que acabábamos de recorrer del ambiente agradable de esa casa.


No me lo podía creer, el piso, era exactamente clavado a la nuestro, a excepción de algunos detalles, un pasillo como entrada, a la derecha el comedor, al frente unas escaleras rojizas que llevaban al piso de arriba, y a la izquierda, el baño, la despensa, la cocina, y el acceso a la terraza, una parte de mi no cabía en su asombro, pero esa sensación de acogimiento me aislaba de cualquier pensamiento sospechoso, nos dirigimos al comedor por pura intuición, donde se hallaba la inquilina sentada sobre un sofá de forma muy elegante en aquel colorido comedor, estando allí era como sentir que fuera Navidad de nuevo. El niño estaba jugueteando en el suelo cerca de una mesa puesta en vertical a lo largo del comedor, al contrario de la que tenemos en nuestra casa, sobre la mesa había una lámpara un tanto extraña, que no pegaba del todo con el entorno, pero que aún así encajaba perfectamente.

Estuvimos hablando con la madre del pequeño, bueno, mi madre estuvo, largo y tendido, yo solo era un florero de 1'90 que paseaba su mirada por el comedor, mirando de vez en cuando hablar a la mujer. Por lo que recuerdo, a medida que pasaba el tiempo, notaba algo, en esa mujer había algo extraño y en esa casa también, algo se sentía mal, no sé de donde venía esa sensación, pero, algo no iba bien. Tal vez fuera el ambiente lúgrube que venía del piso de arriba, o la blanquecina de la cocina que se veía desde el comedor que quedaba fuera de lugar, pero algo no iba bien, a medida que pasaban los minutos notaba como esa sensación de calidez, felicidad, y frescura que desprendía la casa desaparecía y dejaba ver sus verdaderos colores, esa mujer no era quien decía ser, todo poco a poco empezaba a no tener sentido, el orden que había en la sala, el color de las paredes, el ambiente, todo parecía calculado fríamente para que nos sintieramos a gusto, algo no iba bien, nada bien, entonces, alcé mi mirada sumergida en horror la cual se encontró con la de la mujer, la cual era vacía, y fría.


De pronto, un olor extraño y nauseabundo invadió mis fosas nasales, y, eventualmente y en cuestión de milésimas, también invadió mi cabeza. Todo se volvió negro.


[...]


Desperté en la despensa, sobre un montón de palos de fregona y mochos azules, me sentía confuso, mi mente no recordaba nada de lo que había pasado, sólo el vacío que residía en los ojos de quien nos dio la bienvenida a su casa.




Me levanté.




Mi madre estaba junto a la puerta de la pequeña habitación en la que desperté, estaba de pie, con las manos juntas pegadas en el centro del pecho y los dedos semientrelazados, mirándome, sumida en el más profundo horror, ese lugar ya no era como nos recibió, las paredes eran blancas, las habitaciones que alcanzaban ser vistas parecían haber sido pintadas con el más lóbrego tono de oscuridad, dirigí mi mirada sobre el hombro de mi madre, poco más allá de la puerta de entrada yacía de pie una mujer con un vestido de campana amarillo limón, con una venda alrededor de su cabeza, con la zona del rostro hundida y ensangrentada, cogí a mi madre de la mano por intuición y comencé a andar lentamente hacia atrás, ella no miró atrás, sabía quien estaba ahí. La cocina estaba semi iluminada, una cocina cuales encimeras ensangrentadas formaban un cuadrado sobre aquel suelo rojizo el cual albergaba trozos de carne desgarrada y putrefacta. Una parte de mi estaba sumida en pánico, corrí hacia el acceso a la terraza agarrando la mano interte pero viva de mi madre, pasamos una pequeña bugadería de mamparas opacasa, donde un termo de 100 litros y una lavadora miraban la sangre que reposaba delante de una gran cámara frigorífica albergadora de seguramente kilos y kilos de carne mutilada.

Atravesamos con puro pavor una cortina bermeja la cual tapaba el único espacio el cual no había sido obstruido por la opaca mampara y llegamos a la terraza que sorprendentemente, estaba limpia, las baldosas eran grises y blancas, los muros que separaban los distintos patios parecían una salvación, subí sobre el de la derecha que tenía un pequeño bordillo en el que apoyarse, en el que ayudé cogí la mano de mi madre apareció ella, mirandonos con las manos a sus lados sin mover un solo músculo, como si estuviera esperando a algo.

En un intento de desesperación tiré de mi madre y los dos caímos en la terraza adyacente a la de esa horrible vivienda de la que acabábamos de escapar, la cual estaba llena de macetas con plantas que nos aplaudian en silencio por haber salvado el pellejo.

Entonces, Rafa salió a la terraza en la que estabamos y nos dijo después de una corta risa :

"Los llaman la familia Insta, nadie sabe quién vive ahí, pero algo se cuece, se nota por el olor que desprende todas las noches."


Incorporándome, me quedé mirando la pared que acababa de salvarnos la vida, atónito, con una palidez más blanca de lo normal, sin poder creerlo.




Al volver a casa, desde ese día, todas las noches mi sueño se ve interrumpido cuando el reloj marca las 3:33 de la madrugada junto con una presencia abrumadora que se me clava en la nuca.

viernes, 14 de febrero de 2014

Ganas de.

Tengo ganas de largarme, de salir a la calle, justo detrás de mi casa, al viejo camino que lleva a Biniamar, a decirle hola a la Luna y a hablarle al asfalto, a hablar en voz alta y darle vueltas a cosas en mi cabeza que no vienen a cuento y que siquiera deberían importarme porque no son importantes en mi vida, para nada, para absolutamente nada, podría salir de aquí ahora mismo, sin que nadie se diera cuenta, y pasarme la noche entera sentado en algún trozo de tierra con la espalda apoyada en una pared hecha por piedras enormes que impiden el paso a las demás fincas o a la carretera, admirando el gran paisaje verde de hierba corta que se abriría extensamente ante mis ojos con cuatro arbolitos, que ni siquiera dan fruto, deambulando por ahí cuales Treants, si tuvieran patas, claro, sonriéndole falsamente a la luna en un signo de "Don't mind me, I am just thinking about my stuff here.", y apoyar la cabeza sobre la fría roca mientras pierdo mi mirada en el vacío y pongo mi mente a pensar en cosas que lo único que hacen es hacerme soltar lágrimas que se funden con el rocío de las nubes que prepara el verde campo en el que estoy para verse bonito al ojo humano por la mañana, como si de una dama sin maquillar que siempre quiere verse guapa ante los demás se tratara, sintiendo el frío nocturno que desprende la brisa al rozar mi siempre pálida piel sobre la ropa y disfrutando cada segundo de ello.

Pero no, a cambio de eso, estoy aquí, escuchando la lista de Spotify "Bleh." de Noeli, sonando de fondo "Snuff" , de Slipknot me dedico a escribir lo que mi cabeza me dice que escriba, bueno, no, lo que mi cabeza me dice que escriba no, solo unas cuantas palabras que hacen, según ella, que este texto tenga sentido, aunque seguramente más de uno no se lo encuentre por ningún lado, ni siquiera yo, que seguramente lo volveré a leer mañana u otro día y no entenderé mierda de lo que está escrito aquí, pero mira, es mi texto y yo me lo follo cuando quiero.

Voy a darle al botón de siguiente canción del reproductor que lleva el portátil integrado, a ver.

"Psychosocial", Slipknot, no.

"Dead Memories", Marilyn Manson, no.

Voy a poner el aleatorio en marcha, a ver si él no me odia tanto.

"Even If you win, You're Still A Rat", Architects, no.

"Helden", Apocalyptica, Till Lindemann, no.

"I-E-A-I-A-I-O", System of a Down, no.

Joder, Noeli, ¿no tienes nada que no sea tan hardcore-emo que me haga la noche más amena? Ya, vale, eres Noeli, no.

Me hace gracia el tío diciendo "IIIIIIIIIIIIIII EEEEEEEE AAAAA II AA IIIII OOOO" con el coro de fondo. jiajiajia.

Buano, vamos a buscar una canción que sí sea de mi gusto. No digo que la música de Noeli no me guste, es más, me encanta, pero ahora mismo no.

¿David Bowie? Nah. ¿Chipzel? Nah, no sé ni porqué está esto aquí aún. Steam Powered Machine, Caravan Palace, un anuncio de Spotify sobre un tío que no quiere preocuparse y no quiere dejar de hacer las cosas que le gustan y que la solución son unas lentillas... (Sí, sí, hoy mismo me compro unas, a ver si así se me arreglan los problemas, las guardaré muy bien guardadas en una vitrina que ponga "Mis lentillas de la suerte.", je.)...

Oki, estaba sonando una de My Chemical Romance y le he dado a una que ponía "Explicit" en letras gruesas y llamativas : "Addicted", de Saving Abel.
Irónicamente es de la cosecha "Bleh." de Noeli, te hamo.

Y buaaaano, estoy usando este blogger como si fuera Twitter, diciendo todas y cada de las cosas que se me pasan por la cabeza, almenos aquí se quedan escritas y hay constancia de ello. Tampoco sé por qué lo escribo, supongo que porque es diferente y así esto pasa a la posteridad, aunque también es porque me he puesto a escribir y ahora me da pereza seguir escribiendo en TwittOH DIOS MÍO UNA CANCIÓN DE NOELI QUE CONOZCO. "Sweet Child O' Mine", de Guns 'n Roses.

No me creo que a Noeli le guste el rock clásico, qué habéis hecho con mi Noeli emo y quién es la Noeli que ha creado esa lista de Spotify, NO ME ENGAÑAIS, SÉ QUE LA HABÉIS RAPTADO Y LA ESTÁIS OBLIGANDO A ESCUCHAR EXTREMODURO MIENTRAS LA OTRA NOELI ESTÁ CREANDO LISTAS DE SPOTTY FALSAS.

Se me va.

Y no sé, ¿qué tal os va? A mi bien, creo. Intento liberarme de mi mismo escribiendo aqui todo lo que se me pasa por la cabeza, sin siquiera saber qué escribir ni por qué, y dudando mucho que nadie se vaya a leer esta entrada entera de cabeza a pies, pero mira.

Por un lado tengo ganas de dejar de escribir, pero por otro no, y por otro algo me dice que nisiquiera tenía ganas de escribir para empezar y que me he obligado a ello. Meh, no sé. Mñe, no sé. Tengo ganas de irme con Noeli a Granada, un mes, un mes entero, para estar con ella, y con todas y todos los demás, para pasar un buen rato, para hacer lo que me de la gana, para hacerlo todo, y para sentirme feliz por una vez en la vida de verdad, sin agobios, ni presiones de grupo, pudiendo ser libre, aunque tengo miedo por un millón de cosas, por muchas, pero mira... Qué le voy a hacer yo, es lo que hay, si mis miedos se tienen que cumplir, se cumplirán.

Y no sé, ñeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee, creo que dejo de escribir ya, y os dejo con una canción de Noeli que habla de pizza, y de Mushrums, y de Pepperonni, y de anuncios, y de más Pizza, no sé qué clase de música le debe de gusta a Noeli, pero si le gustan las canciones sobre pizza pues allá ella.

"Chic 'N' Stu" , de System of a Down.

domingo, 9 de febrero de 2014

Meh.

"--- equivale a divagar."

¿Sabeis de qué me he dado cuenta? Me he dado cuenta de que no vale la pena tratar de mantener a alguien a tu lado, --- que si solo soy un simple humano más en este mundo de mierda no.vale la pena tirarse medio puto año tratando de hacer que las personas que estuvieron ahí una vez sigan estando, que que las personas que ya te han hecho sonreir, y te han animado, apoyado, y sonreido se vayan ya no importa, porque si se tienen que ir se irán, y no me refiero a irse de morir, o no volver a verlas y que su existencia acabe para todos ( --- Que tu no sepas que existe no quiere decir que ya no existan más. Lo cual es muy bueno si estas hasta la polla de que todo quede suspendido en el aire como motad de polvo en medio de una sala vacía irradiada e iluminada por una luz incandescente.) sino de irse de tu vida para meterse en la de otros y tal vez quedarse y morir o quedarse para irse otra vez a la de otro y así romper otro corazón y otra cadena de amistades para que ese corazón roto busque otros corazones rotos (Junto con esas cadenas rotas que buscan otras cadenas rotas para juntar sus eslabones y así formar otra cadena de amistad y amor que si sigue generando un bucle infinito de gilipollez.) para que todo vuelva a ser como antes, o por lo menos intentarlo de una puta vez después de seguir hundido en la mierda por el tiempo más largo esperando que alguien o algo te eche un cabo o una cadena para sacarte de ahí, de ese pozo al que llamamos pozo por no llamarlo por otra cosa por no saber de que tirar para ponerle un nombre de algo que defina el asco que sentimos cuando sentimos lo que sentimos cuando estamos sintiendo algo malo, que nos oprime el pecho, que nos evita y nos aleja del hecho de que podemos respirar, de que el hecho de que podemos pero no podemos respirar nos aleja aún más de lo que queremos, que es estar bien. Qué queremos. No lo sé. Sinceramente, la opresión en el pecho me dice que todo lo que escribo está mal, y que tengo que escribir cada palabra que ella de cada al principio página que representa un fragmento de palabras, yo quiero ser libre, quiero quiero quiero ser libre, estar tranquilo, que solo quiero estar tranquilo ser feliz y estar en paz conmigo mismo, y que quiero hacer lo que yo quiera cuando yo quiera como yo quiera porque quiera y a la hora que yo quiera, porque para algo soy yo, porque para esto soy yo, quiero ser yo, quiero ser libre, quiero dejar de sentirme culpable y de que la gente se vaya a hacer daño por mi culpa.
Quiero...
---/
Como si cada una de las palabras que esta piedra sobre el pecho me hace escribir al principio de cada uno de los fragmentos que escribo antes de "perderme" en ellos pero que al mismo tiempo me son ordenados por esta cosa me abrieran más puertas para lograr desahogarme y librarme de esto, es como... Si fuera un laberinto del que no puedo salir.
Todo esto sería más fácil si dejara de eludir mis obligaciones e hiciera lo que tengo que hacer.
Sí, eso voy a hacer.